A ESE PUTO WANABEE
Por el momento no tengo una opinión muy buena o al menos regular de estas situaciones y eventos que se han estado dando recientemente. A pesar de tratar y algunas veces de lograr hacer las cosas bien parece ser que siempre habrá una piedra molesta en el zapato que nos viene a incomodar.
Los inusuales o más bien muy usuales “serruchos” (por decirlo de una manera suavecita) siguen tratando de interrumpir o incomodar con su torcida noción de lo que es hacer las cosas bien. Llegan y llegan con su total falta de tacto o más bien talento, tocan y tocan la puerta esperando una respuesta o al menos un pequeño “tal vez” que los haga regresar de su exilio bien ganado. Ya tuvieron su oportunidad y no hicieron diferencia, y ahora que ven el cambio verdadero se quieren “guindar” como pequeñas sanguijuelas, a chupar la sangre y disfrutar del éxito que otros ya logran y ellos no pudieron.






